
Porque es ahora cuando más quiero poder masturbar mi corazón, poder olvidarte y por tan solo un instante olvidar que aún estas. Porque quiero al menos por un segundo sentir el placer que me has negado y desbordarme de felicidad a pesar de su ausencia en este momento.
Porque es ahora cuando me doy cuenta que la falta de amor no se soluciona como la falta de sexo, porque no puedo masturbar mi corazón al no engañarlo, al no poder mentirle diciendo que quiero a otra persona cuando en verdad aún sigo queriendo a otra. Porque el corazón hace oídos sordos a los demás e incluso a uno mismo. Porque el corazón se asemeja a un hombre y a una mujer, no se pueden entender, y es que tan solo se puede quererlos en su complejidad y sólo queda rezarle a ese Dios, que por momentos dudo que este, aunque crea fervorosamente en él, a que no nos lastimen al exhibir nuestra vitrina de emociones y sentimientos.
Porque es ahora cuando quiero reír, pero no tengo motivos para hacerlo.
Porque es hora de cambiar y dejar atrás una vida que no era mía, y es ahora donde comienza un cambio que espero que sea para bien, un cambio que me lleva a caminar sólo pero con la tranquilidad de haber dejado ya atrás lo que me hizo detenerme tantas veces ante la oportunidad de ser feliz en diferentes formas. Es la hora de un nuevo cambio que me lleva como primera parada a un congreso de sonrisas :)
Una pastillita para bajar la moral: A continuación quisiera compartir uno de los tantos momentos de ataduras de los cuales me alegro de dejar atrás. Esperando su comprensión y disculpándome por la cursilería y la inocencia me despido.
Terminaste por marchitar
Aquella inocencia que me hizo mirarte
La cual lograba emocionarme,
Apagaste lo que alguna vez fue una ardiente llama de amor,
Un amor que solo trato de cobijarte
Con la esperanza de un futuro eterno,
De un presente continuo y que tendría como final una noche alumbrada por el brillo de nuestros ojos iluminados uno por el otro
Terminaste con la fe que tenía
Secaste la sangre con la que te escribía todas esas frases llenas de amor,
Simplemente apagaste la luz, cerraste u telón,
Dejaste a la mitad la historia entre los dos,
No se volvió a escribir más
No hay más que recuerdos
Los cuales tú olvidaras
Y yo estoy condenado a cargar,
A llevarlos en silencio por las calles de tu felicidad,
Junto a otro quien las haga realidad
Nadie pinta mi camino,
Nadie hace que pueda tener un sentido,
Muchas gracias por haberte para siempre ido,
No se que más pude decir,
Intenté mostrarte una señal que te hiciera mirar más allá,
Darte el valor de una sincera amistad
No funciono para que te pudiera quedar,
Decidiste dejarme acá,
Es tu decisión final.
Porque es ahora cuando me doy cuenta que la falta de amor no se soluciona como la falta de sexo, porque no puedo masturbar mi corazón al no engañarlo, al no poder mentirle diciendo que quiero a otra persona cuando en verdad aún sigo queriendo a otra. Porque el corazón hace oídos sordos a los demás e incluso a uno mismo. Porque el corazón se asemeja a un hombre y a una mujer, no se pueden entender, y es que tan solo se puede quererlos en su complejidad y sólo queda rezarle a ese Dios, que por momentos dudo que este, aunque crea fervorosamente en él, a que no nos lastimen al exhibir nuestra vitrina de emociones y sentimientos.
Porque es ahora cuando quiero reír, pero no tengo motivos para hacerlo.
Porque es hora de cambiar y dejar atrás una vida que no era mía, y es ahora donde comienza un cambio que espero que sea para bien, un cambio que me lleva a caminar sólo pero con la tranquilidad de haber dejado ya atrás lo que me hizo detenerme tantas veces ante la oportunidad de ser feliz en diferentes formas. Es la hora de un nuevo cambio que me lleva como primera parada a un congreso de sonrisas :)
Una pastillita para bajar la moral: A continuación quisiera compartir uno de los tantos momentos de ataduras de los cuales me alegro de dejar atrás. Esperando su comprensión y disculpándome por la cursilería y la inocencia me despido.
Terminaste por marchitar
Aquella inocencia que me hizo mirarte
La cual lograba emocionarme,
Apagaste lo que alguna vez fue una ardiente llama de amor,
Un amor que solo trato de cobijarte
Con la esperanza de un futuro eterno,
De un presente continuo y que tendría como final una noche alumbrada por el brillo de nuestros ojos iluminados uno por el otro
Terminaste con la fe que tenía
Secaste la sangre con la que te escribía todas esas frases llenas de amor,
Simplemente apagaste la luz, cerraste u telón,
Dejaste a la mitad la historia entre los dos,
No se volvió a escribir más
No hay más que recuerdos
Los cuales tú olvidaras
Y yo estoy condenado a cargar,
A llevarlos en silencio por las calles de tu felicidad,
Junto a otro quien las haga realidad
Nadie pinta mi camino,
Nadie hace que pueda tener un sentido,
Muchas gracias por haberte para siempre ido,
No se que más pude decir,
Intenté mostrarte una señal que te hiciera mirar más allá,
Darte el valor de una sincera amistad
No funciono para que te pudiera quedar,
Decidiste dejarme acá,
Es tu decisión final.
