
Disfruto sufrir al escribir este nuevo post, un post que justamente hablará sobre lo que es el disfrutar las cosas sencillas de la vida, aquellas cosas que pasamos sin percatarnos de lo encantadoras que puedan ser. Con ustedes Disfruto
Disfruto con cada paso que doy, porque sé que en el fondo avancé más que otros, porque tuve un momento de libertad al optar por seguir en este cuento que no me canso de escribir. Disfruto la aventura de avanzar o retroceder, porque tuve la valentía de tomar tal decisión.
Disfruto el besarte y tenerte entre mis brazos Yoyo, acariciarte suavemente mirarte a los ojos, sentir que estoy vivo, que puedo querer de verdad, que practico lo que millones de personas hacen todos los días, y que hasta hace poco sólo conocía en la teoría mas no en la práctica. Disfruto las horas en el jardín, las horas en el columpio que sube cada día más y que pronto ya tocara el cielo sin que este no sea el límite.
Disfrutro el no saber que vendrá mañana, el no saber la fecha de caducidad de mis relaciones de amistad, de amor, de entrega, mis relaciones por compromisos, etc. Disfruto el odiarte y marte al mismo tiempo el día de hoy el saber que mañana no seremos los mismo y que tal vez todo pueda cambiar. Disfruto el saber que mañana nos podremos pelear, y pasado mañana nos volveremos amistad. Disfruto el destino por más Hijo de Puta que pueda ser.
Disfruto el recordarte a pesar que no pueda nombrarte, porque me das la fortaleza en cada instante de mi vida, porque apareces una sonrisa donde no la hay, aceleras mis emociones y cargas de intensidad lo que hasta el momento parece inerte. Gracias por reavivar el amor que pueda sentir, la tristeza que creí olvidar. Gracias por ser la palabra inicial de mi léxico, por ser el punto de partida de mis creaciones, por ser el final de mis pensamientos.
Disfruto el pensar que soy un mortal más, por saber que al menos comparto una característica con mis enemigos, con quienes me odian, por parecerme un poco a quienes admiro, y por tener una semejanza con quienes me quieren a pesar que no comprenda el verdadero significado de aquella palabra.
Disfruto cada caída de la noche, porque es ahí donde puedo esconderme, buscarte y encontrarte, mirarte a la distancia y saber que aún estas aquí. Disfruto el verte a pesar que no lo sepas y desearte en secreto.
Disfruto el extrañarte y aborrecerte por eso, ya que descubro lo necesaria que eres en mi vida. Disfruto el darme cuenta que no hay tiempo que me impida quererte Olivia, y por el contrario disfruto esa sensación de calidez que nace producto de los lugares que nos unieron en medio del asfalto de una ciudad en la que el olvido reina.
Disfruto el ver como creces pequeña niña, disfruto el verte convertida en una mujer decidida, en una mujer libre que goza de su vida y que se encuentra en la plenitud de la misma. Disfruto el contemplar cómo te desenvuelves entre el barullo del diario transitar, tú tan esplendorosa y radiante. Quien te vio pequeña niña, tan tímida y atemorizada por una ciudad nueva, y quien te ve ahora, grande y esbelta, realizada y con un largo trecho por el cual desenvolverte.
Disfruto el saber que continúan caminando conmigo, aquellos 106 más lo que llevo en mi corazón. Disfruto saber que todos avanzan sin importar las dificultades, y por el contrario, disfruto más al observar que se enriquecen en su persona aprendiendo de los errores y añadiendo las virtudes de quienes los rodean. Disfruto aún más cuando cruzamos por un momento nuestro camino y nos sonreímos mientras pasamos delante del otro. Nada volverá a ser igual pero disfruto creyendo que algún día tal utopía ser pueda hacer realidad.
Disfruto el saber que he podido aprender a alguien sin importar las causas y las consecuencias, que puedo no pensar en el mañana y lo que traiga consigo. He aprendido a gozar del momento a sentirme libre y dichoso de lo que tengo y lo que no.
Disfruto el saber que soy inmortal mientras escribió, que hago perdurar un momento en el tiempo. Disfruto saber que vivo para algo, y que se algo me llene por completo. Disfruto el amanecer rodeado de papeles y lápices que me piden ser partícipes del orgasmo de escribir, de calar en el vacío una palabra, una idea, una expresión de la vida. Disfruto bañarme de la tinta y el carbón y de secarme con los versos sobrantes que esperan participar en otro momento.
Disfruto este verano que se asemeja al invierno, ya que vivo la alegría que nace producto de la temporada y me consuelo con la ternura del frío que se hace presente sabiendo que no es su lugar ni tiempo.
Por último, disfruto saber que termino el día sabiendo que tengo alguien en quien pensar, alguien a quien valorar. Disfruto saber que me levantare mañana pensando en esa persona o en esas personas que me hacen ilusionarme con el día y hacer que disfrute la vida.
Disfruto saber que disfrutaste con lo que acabas de leer.

