Azucar sin Sal

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domingo, 24 de octubre de 2010

La dimensión de la pobreza


No es posible soñar cuando la realidad te obliga a asumir las consecuencias de tus actos, del peso de tus errores y el cambio de actitud a favor de un enderezamiento de dirección. Porque resulta fácil imaginarse otras realidades en las cuales las dificultades ya han sido superadas, pero resulta sumamente complicado hacer frente a las caídas del diario transitar, asumir con decoro las equivocaciones y enmendarlas lo antes posibles. Porque las soluciones no nacen de la imaginación y del estado de gracia, por el contrario, surgen de la precariedad y de la pobreza, del sufrimiento, de las carencias e incluso de la desesperanza. Ya un viejo conocido lo dijo tiempo atrás: “Dichosos sean los pobres porque ellos entrarán en el reino de los cielos”.. y es que no hay frase más exacta puesto que gracias a la pobreza surgen las ideas y actos que hacen posible tocar el cielo y palpar lo inimaginable.
Fotografía: Diana Hidalgo