
Uno.
Alfonsito, mírate como estas,
Tan desarreglado, con la barba y el pelo crecido, tú no eras así Alfonsito.
Hijito, no te acuerdas acaso lo bien arregladito que eras cuando eras niño, con tus camisitas de rayas, tus pantalones de corduroi a la cadera, tus tirantez azules y tus zapatitos de charol. Tiempos aquellos, Alfonsito, en donde tú siempre tan impecable me pedías que te acompañara al baño para ayudarte a lavar la manos, porque tú Alfonsito eras un niño muy pulcro y preocupado por tu imagen. Hay Alfonsito, de seguro que tampoco te acuerdas cuando en las matinés todos te miraban y decían lo hermoso que eras, además claro de ser todo un caballerito, saludando a todos los que tuvieras al frente, mirando siempre a los ojos, como una persona segura de sí misma haría.
Dos.
Hay Alfonsito mírate cómo estas ahora,
Tan taciturno, vacilante con tus pasos, pareces un alma en pena hijito, ¿dónde quedo tu alegría y tu blanca sonrisa? No, no me parece. Déjame decirte que no tienes porqué vivir así me tienes a mí, a tu papá, a la familia que te quiere, a tus amigos, a tus amigas, a tantas personas que te consideran. No sé como puedes estar así hijito. De seguro estas así porque te has alejado de Dios, has dejado de ir a misa y de comulgar.
Tres.
Querido Alfonsito, por favor, mírate al espejo,
Tan demacrado, con esas ojeras y ese rostro que se pierde en tu cabello y barba, ya no eres ese caballerito del que todos comentaban. Alfonsito, ¿Qué te ha pasado? ¿Es acaso que alguna chica te ha hecho daño? ¿Es acaso que te va mal en la universidad? ¿Qué te pasa Alfonsito? Está bien que ya seas todo un hombre, pero eso no te da derecho a lucir como quieras, la imagen es lo más importante en uno, es cómo la gente te mira y a la vez trata ¿No recuerdas acaso cómo te trataban de pequeño? ¿No recuerdas lo educadas y amables que eran las personas solo por ver a un niño tan bien arreglado?
Cuatro.
Hay Alfonsito,
Quien te vio y quien te ve ahora, tan amargado y tan stresado por la vida que llevas, nunca tienes tiempo para nada, ni para hablar con tus padres. No te acuerdas acaso cuando me pedías que te acompañara al baño para conversar mientras de duchabas. Hay Alfonsito me apenas tanto, no soporto verte tan solito, alejado de tus amigos .. y ni qué decir de tus amigas, dime es de la vida de ellas, ya no escucho que hables de ellas, y mucho menos las veo por la casa ¿ es acaso que te has peleado con ellas? ¿no quieres hablar de ello?
Cinco.
Querido niño,
Cómo lamento profundamente verte tan embargado en tu mundo sin percatarte que estas perdiendo los mejores años de tu vida, esos años que en la madurez de tu vida desearás recuperar a toda costa. Hay niño precioso, ¿por qué no me abres la puerta de tu cuarto? Tan solo quiero verte descansar, te prometo no hablar solo quiero verte por un momento, ya que paras todo el día en al universidad.
Ni siquiera en las noches tu puerta se encuentra abierta ¿qué es lo que escondes hijito mío? ¿Es acaso que te da vergüenza que te observemos?
Seis.
¡Alfonso!
Contéstame cuando te llamo, esa música a todo volumen y tu perta cerrado no permiten que te puedan dirigir la palabra, ¿qué es lo que te pasa? Dime las razones del porqué de tu cambio, tú no eras así. Tan solo quiero que me des explicaciones, quiero tratar de entenderte, pero créeme que si no me dices nada no te podré ayudar. Pero claro, tu aire de soberbia hace que te creas un hombre de mundo, tu DNI, tu carné universitario, tu barba, y demás cosas te hacen sentir ya un hombre mayor, un hombre que no necesita de sus padres, que puede solucionar todos sus problemas solo.. ¡Alfonso! Ábreme la puerta por favor, tan solo deseo preguntarte cómo estas..
Final
Hay Alfonso de las Casas
¿Qué es lo que te aflige?¿Acaso alguien sabe realmente lo que pasa por tu cabeza? ¿Qué es lo que te pasó tras tocar el cielo días atrás? ¿Dónde quedó MEGES y su destrucción en el pasado? ¿QUÉ TE PASA ALFONSO DE LAS CASAS?
Alfonsito, mírate como estas,
Tan desarreglado, con la barba y el pelo crecido, tú no eras así Alfonsito.
Hijito, no te acuerdas acaso lo bien arregladito que eras cuando eras niño, con tus camisitas de rayas, tus pantalones de corduroi a la cadera, tus tirantez azules y tus zapatitos de charol. Tiempos aquellos, Alfonsito, en donde tú siempre tan impecable me pedías que te acompañara al baño para ayudarte a lavar la manos, porque tú Alfonsito eras un niño muy pulcro y preocupado por tu imagen. Hay Alfonsito, de seguro que tampoco te acuerdas cuando en las matinés todos te miraban y decían lo hermoso que eras, además claro de ser todo un caballerito, saludando a todos los que tuvieras al frente, mirando siempre a los ojos, como una persona segura de sí misma haría.
Dos.
Hay Alfonsito mírate cómo estas ahora,
Tan taciturno, vacilante con tus pasos, pareces un alma en pena hijito, ¿dónde quedo tu alegría y tu blanca sonrisa? No, no me parece. Déjame decirte que no tienes porqué vivir así me tienes a mí, a tu papá, a la familia que te quiere, a tus amigos, a tus amigas, a tantas personas que te consideran. No sé como puedes estar así hijito. De seguro estas así porque te has alejado de Dios, has dejado de ir a misa y de comulgar.
Tres.
Querido Alfonsito, por favor, mírate al espejo,
Tan demacrado, con esas ojeras y ese rostro que se pierde en tu cabello y barba, ya no eres ese caballerito del que todos comentaban. Alfonsito, ¿Qué te ha pasado? ¿Es acaso que alguna chica te ha hecho daño? ¿Es acaso que te va mal en la universidad? ¿Qué te pasa Alfonsito? Está bien que ya seas todo un hombre, pero eso no te da derecho a lucir como quieras, la imagen es lo más importante en uno, es cómo la gente te mira y a la vez trata ¿No recuerdas acaso cómo te trataban de pequeño? ¿No recuerdas lo educadas y amables que eran las personas solo por ver a un niño tan bien arreglado?
Cuatro.
Hay Alfonsito,
Quien te vio y quien te ve ahora, tan amargado y tan stresado por la vida que llevas, nunca tienes tiempo para nada, ni para hablar con tus padres. No te acuerdas acaso cuando me pedías que te acompañara al baño para conversar mientras de duchabas. Hay Alfonsito me apenas tanto, no soporto verte tan solito, alejado de tus amigos .. y ni qué decir de tus amigas, dime es de la vida de ellas, ya no escucho que hables de ellas, y mucho menos las veo por la casa ¿ es acaso que te has peleado con ellas? ¿no quieres hablar de ello?
Cinco.
Querido niño,
Cómo lamento profundamente verte tan embargado en tu mundo sin percatarte que estas perdiendo los mejores años de tu vida, esos años que en la madurez de tu vida desearás recuperar a toda costa. Hay niño precioso, ¿por qué no me abres la puerta de tu cuarto? Tan solo quiero verte descansar, te prometo no hablar solo quiero verte por un momento, ya que paras todo el día en al universidad.
Ni siquiera en las noches tu puerta se encuentra abierta ¿qué es lo que escondes hijito mío? ¿Es acaso que te da vergüenza que te observemos?
Seis.
¡Alfonso!
Contéstame cuando te llamo, esa música a todo volumen y tu perta cerrado no permiten que te puedan dirigir la palabra, ¿qué es lo que te pasa? Dime las razones del porqué de tu cambio, tú no eras así. Tan solo quiero que me des explicaciones, quiero tratar de entenderte, pero créeme que si no me dices nada no te podré ayudar. Pero claro, tu aire de soberbia hace que te creas un hombre de mundo, tu DNI, tu carné universitario, tu barba, y demás cosas te hacen sentir ya un hombre mayor, un hombre que no necesita de sus padres, que puede solucionar todos sus problemas solo.. ¡Alfonso! Ábreme la puerta por favor, tan solo deseo preguntarte cómo estas..
Final
Hay Alfonso de las Casas
¿Qué es lo que te aflige?¿Acaso alguien sabe realmente lo que pasa por tu cabeza? ¿Qué es lo que te pasó tras tocar el cielo días atrás? ¿Dónde quedó MEGES y su destrucción en el pasado? ¿QUÉ TE PASA ALFONSO DE LAS CASAS?
La profundidad de tus palabras va mas haya que cualquier expresion expresa mas que un sentimiento.
ResponderEliminarGracias por llevar la lectura mas haya
Grande y magestuoso como siempre.
cada vez me sorprendes mas
Waooo alonso, bueno a todos nos pasa, dejamos de ser niños para ser hombres, es algo normal que a todos nos llega a suceder, a mi tambien me esta pasando, bueno te dejo mi firma y sayoonara
ResponderEliminarEsta entrada realmente toco mi corazon.
ResponderEliminarYo se, que aunque tenga 90 años y sea una vieja amargada, siempre de los siempre, voy a necesitar a mis padres a mi lado.
Ellos son como mis mejores amigos. A mi madre le cuento absolutamente todo, es mi modelo de mujer perfecta. Los quiero como ellos nunca podran imaginarse.
No por crecer debes perderlos.
Sigue en contacto con ellos, se que con esto del crecimiento se hace mas dificil, pero no por ello, imposible. Ellos te adoran (:
Cuida más tu ortografía. Hay del verbo haber o Ay de expresiòn? Igualmente cuidado con las comas!
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