Azucar sin Sal

Azucar sin Sal

jueves, 13 de agosto de 2009

Perspectivas


No les pido que lo entiendan, tan solo que lo sientan


Había salido presuroso dejando atrás a una vieja amiga, que a partir de ese instante ya no lo era. Fueron quizás 4 o 5 años de alegrías junto a ella, pero que en ese instante mientras salía presuroso de ella, aquellos 4 o 5 años fueron quizás sólo 4 o 5 años de dolorosa espera antes de verla partir lejos de él, producto de ella creció y se convirtió en toda una mujer autómona e independiente que ya no lo necesitaba como cuando era una pequeña y confusa niña. Han pasado 4 o 5 años de compañía que ahora terminaban en un silencioso adiós, sin que ella se diera cuenta de esa partida mientras él no podía contener el dolor saliendo presuroso lejos de ella.

Caminando por calles grises que ya había transitado, aquel joven divagaba entre cada esquina temeroso de toparse frente a un recuerdo que le hiciera presente que es prescindible en la vida de los demás. Llegando al lugar donde la tierra terminaba en una pendiente dando paso al frío del mar que se desvanecía en un gris horizonte recién se daba cuenta que había llegado a aquel lugar y dando un recorrido a lo que yacía a su alrededor se percató de que .. Su robusta figura estaba ahí, delante de él, sin siquiera percatarse de su presencia, negándole su mirada, negándole sus palabras. Había cambiado mucho desde la última vez que el destino quiso que se encontraran, los meses se habían encargado de transformarla de la niña que fue a la mujer que era hoy. Ella ahora le llevaba una buena cantidad de centímetros, su apariencia se había estilizado, su piel canela tenía especial, su azabache cabello mantenía la elegancia de siempre, y su cuerpo hacía que la mismísima cordillera y los Alpes temblaran ante tan majestuosa mujer. Era difícil verla y no sentir extrañeza y asombro por verla tan cambiada. Pero por sobre todas las cosas, era inevitable no ponerse a pensar si es que él mismo no había cambiado.

(…)

Y ahí estaban los dos mirando quizá su último atardecer, tomados de la mano como aquella primera vez hace más de 50 años. Sin embargo, el tiempo no fue obstáculo para grabar cada día una palabra de amor en el corazón del otro. Es verdad, el cuerpo ya les jugaba una mala pasada pero ambos se erguían majestuosamente en el paisaje del Malecón Cisneros a las 4:46 de la tarde, imponiéndose a todo ser a su alrededor, en especial de ese inmenso mar gris que no era impedimento para que brillen como el sol que hacía falta ahí.


(…)

Abrazados en una banca del malecón, él y ella se decían quizá las palabras más tiernas y sinceras de la semana, mirándose fijamente mientras sexagenarios individuos pasaban a su costado dándoles una sonrisa con doble sentido como queriéndoles decir que lo que se decían en aquel momento más tarde pudiese convertirse en el verdugo de su mañana. Contemplando el sol que se ocultaba entre la neblina miraflorina ambos se tomaban de las manos con más fuerza dándose calor para sobrellevar ese frío que los empezaba a embargar, mientras un solitario escritor los veía continuando con su redacción sobre todos aquellos personajes del pintoresco y tranquilo malecón Cisneros.
Son las cinco y veinte y todo es gris en Miraflores a excepción de una pareja que brilla con luz propia a orillas del mar.


(…)

En el frío de la tarde sentado en una banca un joven veía a un juguetón bull dog dando pequeños saltos tratando se apoderarse de una frágil rama que pendía de un joven árbol mientras su ama contemplaba con una tibia sonrisa aquella simpática escena.
Sin ganas de hacer nada aquel joven intentaba no pensar en el hoy, ni recordar el pasado y mucho menos planear su futuro, cuando de pronto una suave voz resquebrajaba el silencio del momento preguntando lo siguiente:

- ¿Por qué tan solo en una tarde fría como esta?

Sin salir de su desgano y asombro a la vez el joven le contestó sin muchas ganas diciéndole que le gustaba estar así porque podía hacer nada sin que alguien lo cuestione o se aburra junto a él.

- Pero eres joven ¿No es mejor estar acompañado en una tarde tan fría como esta?
Le volvió a preguntar la dueña del gracioso bull dog que seguía intentado
coger la rama del árbol.

El joven dirigiéndole la mirada le respondía:
- En cierta forma lo sería, pero como le dije prefiero estar solo para mi tranquilidad y sin que nadie se aburra conmigo. Además, ya me canse de hacer invitaciones para que me acompañen sin recibir una respuesta afirmativa.

Con una última sonrisa la dueña del bull dog lo miró mientras su querida mascota volvía a ella con la rama en su baboso hocico. Eran las cinco y cincuenta y ya las penumbras coloreaban el cielo sin estrellas mientras los faroles hacían su presentación antes las parejas del malecón.

(…)


Solo iluminado bajo los faroles de la antigua Bajada Balta, un dibujante retrataba la entrada de piedras de dicho lugar acompañado solamente de un carboncillo y un cuaderno. Mientras realizaba su silenciosa faena aquel solitario dibujante no se percataba de que mientras él buscaba retratar a toda costa su paisaje un solitario escritor buscaba a toda costa retratarlo gracias a un pequeño lápiz y un gastado y viejo cuaderno.
Eran exactamente las 7 de la noche y ya el cielo era oscuro como los ojos de quien escribía estas líneas.

(..)


En medio del tráfico observé a Brenda partir, mientras atravesaba el mar de personas que se desplazan sin saber a donde llegar. Grité una, dos y tres veces su nombre sin lograr que volteara. Caminé entonces a través de la multitud esperando alcanzarla y preguntar a donde se dirigía. Gracias al rojo de un semáforo logré llegar hasta ella aún gritando su nombre por la calle pero sin todavía lograr que se diera cuenta de mí presencia. Tomándola del brazo esperé que su cabeza buscara el origen de aquel acto pero era inútil: la Brenda que yo conocí ya no estaba ahí.
La conocía menos de 6 meses, y ya hacía casi uno que no sabía nada de ella. Verla aquella noche tan pálida y con un semblante vacío despertó un sentimiento de preocupación por ella. No entendía que había podido pasar, no la conocía realmente pero en el fondo sabía que no era ella realmente.
Mis piernas se rebelaron y comenzaron una marcha con el único propósito de alcanzarla. No había una amistad, no había una amistad, menos un cariño pero sí un interés. Y estaba ahora en frente de ella. Tan cambiada, tan distante, tan vacía y yo tan pequeño e ignorante.
Una persona más había cambiado mientras yo proseguía con mi inmadurez y mi pensamiento de igualdad en el tiempo, sin saber realmente que el mundo avanza a medida que este último transcurre.
Eran las siete con quince minutos y el día caía junto conmigo.

(…)

En diagonal hacia él veía como también me observaba. Vestía elegantemente, con un terno plomo, un chaleco de igual color y una camisa blanca como la sonrisa que escondía najo su apariencia demacrada y nerviosa. Se le notaba cansado, tenía grandes ojeras, el pelo alborotado y constantemente cabeceaba mientras lo miraba. No había obstáculo alguno entre nosotros, y más bien teníamos tanto en común aunque no nos conociéramos, ni hayamos cruzado palabras. La soledad, nuestro cansancio, nuestros miedos, eran tantas cosas la que nos podían unir. Fue sin duda el momento más reconfortante del día, pues me veía en otra persona, una persona igual a mí. Me sentía tan unido a él, tan lleno aunque solo fueran por meros instantes.
No paso nada y es quizá lo mágico de aquel momento, ya que no era necesario un gesto, ni una palabra, sólo bastaba el hecho de mirarnos y darnos cuenta que no estábamos solos.
Eran las siete y cuarenta y aún faltaban largas horas para que acabara en día.

(…)

La hora era irrelevante, la calle se encontraba fría y oscura, además de encontrarse vacía, muy diferente a como la había dejado en la tarde. No habían pasado más de unas cuantas horas pero él sentía la necesidad de encontrarse ahí nuevamente.
Le había dicho por enésima vez que la extrañaba, que no había podido sacarla de su cabeza, que la quería y deseaba tenerla cerca. Era una mentira más en su relación con ella. En todo el día no había siquiera esbozado un recuerdo de ella, y por el contrario se preguntaba por otras personas menos por ella. El porqué de su relación se puede explicar por la ilusión de una de las partes y el deseo de querer estar con alguien de la otra. No tiene que existir cariño, mucho menos atracción.
Su día había resultado muy agotador y quería experimentar el cariño de alguien, de un tú a tú sin máscaras, aunque en verdad las tuvieran, y es que un monitor no es el rostro de un humano por más que se le quiera parecer.
Es así que cerrando los ojos lentamente se desvaneció al principio de su día, en aquella calle y con la conocida sensación de angustia que ya lo había albergado. Ella estaba nuevamente delante de él sin que pudiera contener de darle un abrazo queriéndole decir: no te vayas que ahora soy yo el que te necesita en mi confusión pese a que soy un hombre de 18 años.

8 comentarios:

  1. Dejavu :l como?.. Hermano es casi exacto..!
    En algun momento uno se infiltro en la conciencia.

    Buena redaccion, si, claros detalles pero eras omniciente; mas aun es agradable las idas... bonito =)

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  2. no es necesario que pidas que se sienta, pues cada plabra, cada parrafo redactado te introduce a a la misma redaccion te envuelve te hace sentir, imaginar, pensar.

    es impresionate ver como reflejas el deseo de sentir amor, pero el amor de aquella persona que esperas que te ame. No se si la soledad mata, se que es mejor compañera, aveces si, tambien se que uno pude morir de amor.

    Eres tu uno de los pocos que saben describir el amor en una historia, uno de los pocos que puede lograr llenarte de estas.

    No me queda mas que decir que eres grande, aunque ya te lo haya escrito. gracias por tus escritos.

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  3. Me acuerdo que ese dia hable contigo tarde, y me hiciste el resumen de tu laaargo diaa :) se que al final solo dijiste "y fui el hombre mas feliz del mundo" te e dicho q soy tu faan numero uno. escribes xq es una necesidaad se puede convertir en la de otros taambien :) ganaraas un noveel monc :)

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  4. ñaño!! en serio piensas que he cambiado?...
    Se que existieron momentos de tensión pero NUNCA asi como lo lees NUNCA cambiaria una amistad que tengo contigo, porque eres una maravillosa personita, que no le gustaban mis abrazos (por cierto) pero siempre conté contigo a pesar de esos momentos que talvés me distancio un poco por un mal entendido (creo) pero aunque no lo creas, eres una GRAN persona.

    Ese día que dijiste llamarme, lo juro! no te escuche! y no creo que te haya mirado con ojos de desconocida y/o sin nada de amistad.

    El sentimiento que tengo hacia ti, es bastante grande porque me pareciste una persona bastante sincera, que no le gusta las cosas chuecas, y con tus innumerables consejos(que mas puede pedir uno), siempre estaras en mi corazon! (lo prometo) al igual que todos.

    Porque se que hemos pasado bastantes cosas juntos incluso tu bromeandome con "el baile del gorila" o con las "canciones de reggaeton" con viviana y elvira.

    Prometo ir a visitarlos cuando pueda, es cierto ya no "conviviremos" pero seguiremos siendo amigos (verdad??) incluso me gustaria que confiaras en mi en cualquier momento porque tanto tu, yo , y tooodos los que nos rodean cometemos errores y eso lo sabes, pero una amistad no se puede acabar tan facilmente.

    te voy a extrañar muchisimo ñaño! te quiero mucho! ..

    Pd: gracias por ese pedazito de post! me encanto!

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  5. Alonsoo me encantoo y lloree tan solo por sentiirme tan identifiicada, amo las puestaas de sol en el malecon y de la amno con la persona que tanto quisisteee!!! odiee eso!!! eres grandisimo hombree!!! hare algoo y me mataras!

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  6. Interesante. a ver si cambias el color de la letra porque no se ve bien :P

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