Azucar sin Sal

Azucar sin Sal

jueves, 12 de marzo de 2009

Eran dos amigos, "A" y "B", que a pesar del poco tiempo de conocerse, ambos habían entablado un vínculo especial de amistad, un cariño inconmensurable del uno para con el otro. Ahora, si bien existía esta invaluable estima, "A" no podía dejar de preocuparse por lo que casi diariamente le ocurría al otro, y esto era el constante afligimiento de "B" para con la vida.
Un día nublado en pleno invierno, ambos salieron a caminar para despejarse un poco del constante ritmo de estudios que tenían, y fue así que durante la caminata "A" al ver nuevamente afligido a "B" le preguntó el porqué de su estado de ánimo. La respuesta del otro fue simplemente un silencio sepulcral en un inicio, pero cuando A se disponía a seguir caminando como si no hubiera realizado la pregunta "B" contestó lo siguiente:
- Sabes... prefiero guardar mi felicidad para aquellos momentos en los cuales todo se torne aparentemente difícil, donde no haya la posibilidad de encontrar color en medio de tanta penumbra, guardarla para los día nublados como este, para ser como el Sol que sale en invierno para calentar si quiera por unos momentos el frío del día y darle color a lo que por el momento es gris. Tú con tu felicidad y buen ánimo haces que mis días ya posean el color que hace falta para mirar con agrado la vida .. es así que prefiero guardarme mí felicidad para dártela cuando tú no la poseas y así poder brindarme del todo como tú lo haces conmigo.
Justo en ese instante, en medio del inmenso cielo gris, salía de entre las nubes un radiante sol dando sus primeros rayos hacia el lugar donde se encontraban "A" y "B"

1 comentario:

  1. esta em gusto en vdd todos me gustan
    alonsi en serio
    amo como escribes yu nou xd

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